Resucitando una PC en pandemia: cómo Peppermint OS salvó mis clases

Aceptada

Cómo el software libre prolonga la vida útil del hardware y resuelve problemas reales. No tenía presupuesto… pero sí tenía una necesidad urgente. Funcionamiento fluido AÚN HOY Clases, reuniones, presentaciones OK Uso intensivo del navegador.


Tipo: Lightning talk / Relampago

Nivel: Principiante

Disertantes: Jorge Duarte

Biografiá del Disertante: Duarte, Jorge Rafael. Ingeniero en Informática y docente universitario en el área de Redes de Computadoras. Director de la Carrera de Ing. de UCSE - DAR .Cuenta con experiencia en administración de sistemas, bases de datos y prácticas DevOps. Se desempeña en la enseñanza de contenidos vinculados a infraestructura tecnológica, comunicaciones y servicios informáticos, con foco en la resolución de problemas reales y el desarrollo de capacidades técnicas y analíticas.

Horario: 10:15 - 10:30 - 25/04/2026

Sala: Sala IV

Etiquetas/Tags: linux htop peppermint

Descripción completa

Cuando empezó la pandemia en 2020, me encontré con una situación bastante común, pero no por eso menos desafiante: tenía que seguir trabajando, dar clases, reunirme… pero el hardware que tenía no acompañaba. Era una PC modesta, con un procesador Celeron, 4 GB de RAM y un disco rígido tradicional. Con el sistema que estaba usando en ese momento, simplemente no alcanzaba. Todo era lento, frustrante… casi inviable. Y ahí apareció una decisión que, en ese momento, fue más por necesidad que por convicción: probar Linux. En particular, Peppermint OS. No porque fuera experto, sino porque necesitaba que esa máquina volviera a ser útil. La instalación fue sencilla, sin grandes complicaciones. Pero lo más interesante vino después. En lugar de llenar la computadora de programas, empecé a trabajar casi exclusivamente desde el navegador. Herramientas como Zoom o Google Meet se transformaron en mi espacio de trabajo cotidiano. Daba clases, hacía reuniones, compartía contenido… todo desde ahí. Y algo que me llamó mucho la atención fue empezar a mirar qué pasaba “por dentro” del sistema. Usando htop, veía muchas veces el procesador al 100%. Y sin embargo, la máquina seguía respondiendo. Eso me hizo cambiar una idea muy instalada: que cuando una computadora está al 100%, ya no sirve. En este caso, no era así. El sistema estaba trabajando… y lo estaba haciendo bien. Con el tiempo, esa solución de emergencia se transformó en algo mucho más profundo. No cambié la computadora. Cambié el sistema. Y eso cambió completamente mi experiencia. Descubrí que podía extender la vida útil del hardware, que no necesitaba depender de licencias costosas, y que había toda una comunidad detrás que hacía posible esto. Y lo más interesante es que no estoy hablando de algo que pasó en 2020 y quedó ahí. Esa misma computadora, hoy, sigue funcionando. Sigue siendo útil. Sigue cumpliendo su propósito. Por eso, más que una experiencia técnica, esto terminó siendo una convicción: muchas veces no necesitamos más recursos… necesitamos usarlos mejor. Y el software libre, en ese sentido, no es solo una alternativa. Es una oportunidad.