De códigos libres y cuerpos encerrados: software desde la universidad pública en la pandemia

Aceptada

En esta charla contamos una experiencia hermosa (y agotadora para nosotres, pero hermosa!) del tiempo de la pandemia. Es también la historia de la amistad de Sol y Miguel. En la pandemia Sol tuvo la idea de replicar en Córdoba algo que en la Provincia de Buenos Aires venía funcionando bien: un centro de llamados para informar a personas que su test de Covid había sido positivo, recabar información y avisar a posibles contactos estrechos. En octubre de 2020 comenzó a funcionar el centro de llamados de la UNC. En esta charla contamos un poco sobre la experiencia, sobre el software y dejamos algunas preguntas quizás todavía relevantes.


Tipo: Talk / Charla

Nivel: Principiante

Disertantes: Sol Minoldo, Miguel Pagano

Biografiá del Disertante: Sol Minoldo es Doctora en ciencias sociales y licenciada en sociología. Es Investigadora adjunta de conicet y docente de posgrado. Entre sus temas de especialización, el que le resulta de mayor interés son las políticas sociales. Se ha involucrado con dedicación en trabajos de comunicación de ciencia y asesorías para la gestión pública. Miguel Pagano es profesor en la carrera de Ciencias de la Computación de FAMAF. Ha sido parte del equipo de programación para el escrutinio social para el Frente de Todes (¿se acuerdan?) en 2019. Desde agosto de 2025 es secretario de extensión de FAMAF.

Horario: 11:00 - 12:00 - 25/04/2026

Sala: Aula 3

Etiquetas/Tags: universidad software público estado

Descripción completa

Cuando el Ministerio de Salud de Córdoba y la UNC aceptaron implementar la propuesta de centros de llamados para rastreo de contactos estrechos, quedó en las manos (y la cabeza) de Sol la implementación. Eso implicaba diseñar cómo se iba a realizar el trabajo, en cada detalle. Cómo asignar y tomar los casos, cómo registrar la información, cómo capacitar al personal. En el Ministerio de Salud de la provincia se estaba usando Redmine, un sistema de tickets para nada pensado para este tipo de registros, como base de datos con la información de todos los casos de Córdoba. La idea de dar acceso a 210 personas a ese sistema como esa le generaba inquietud a Sol. Le parecía difícil supervisar las buenas prácticas y coordinar los criterios de carga. Por otro lado, el sistema y la metodología tenía algunas dificultades que entorpecían el trabajo: por ejemplo, se pedían datos que se podían deducir de otro (verbigracia, si me dicen la edad, el sistema puede calcular por su cuenta el año de nacimiento); el servidor se caía con mucha frecuencia (todavía no se había migrado la base a servidores más grandes); la carga de datos no era fluida: no había cómo “pre cargar” contactos estrechos y generar una lista de personas a llamar, sino que cargar un contacto asociado a un paciente requería llenar muchos campos obligatorios, y el orden de la carga de datos no coincidía plenamente con el circuito diseñado en la conversación del llamado de rastreo. Por último, la interfaz no era demasiado amigable, no era fácil procesar los datos de la base y no podíamos realizar modificaciones para cargar información adicional que fuera de nuestro interés. En ese punto se sumó a FAMAF para aportar en el análisis y hacer una propuesta de sistema para tomar los casos del sistema de la provincia, armar una cola de llamados, distribuirlos y luego devolver la información recolectada en los llamados al sistema del Ministerio de Salud.